miércoles, 8 de enero de 2025

Entrevista de revista Ex A Tec acerca de mi trayectoria y mi libro

 Articulo de revista EX a Tec




Porque la voluntad no tiene límite
Aída Ojeda Solís (LCC’96, MMT’02)

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Sergio García es un vivo testimonio de que querer es poder. Tras reponerse de un terrible accidente, hoy coordina el programa Congruencia de Cemex, con el que promueve la cultura de incorporación al mercado laboral de personas con discapacidad.

Sergio Gerardo García Kabande (IAZ’85) culminó con éxito sus estudios profesionales; actualmente trabaja como coordinador de Planeación y Capital Humano del programa Congruencia, en Cemex México. Está casado con Norma Lozano López, con quien tiene dos hijos.

Hasta aquí, ésta parecería la descripción de vida de una persona cualquiera, pero no es así. El caso de Sergio García rebasa el parámetro de lo común y corriente: su desarrollo personal y profesional le ha costado más trabajo que a muchos. Hace 23 años, a la mitad de sus estudios profesionales, sufrió un accidente automovilístico; el resultado fue una lesión craneoencefálica que paralizó la mayor parte de su cuerpo, por lo que los médicos pronosticaron que nunca más volvería a caminar ni hablar… lo bueno fue que Sergio no lo creyó.

En Voluntad sin límite (2004), su autora, Ana Cecilia Canales García, ex compañera de trabajo de Sergio, narra cómo este joven puso todo su empeño para mejorar su condición física, con el apoyo de su familia y amigos cercanos. Su historia de lucha forma parte de este libro, y convida al lector no sólo a dejar de lado todo prejuicio hacia las personas con discapacidad, sino a convencerse de lo cierto del dicho popular de que “querer es poder”.
Escrito sin grandes pretensiones literarias, el libro resulta ágil en su lectura, pues su autora expone los hechos con claridad y precisión. Intercala el testimonio del protagonista con los de familiares y amigos que han compartido su lucha por ser tratado como una persona común y corriente. Incluye también recomendaciones sobre el proceso de rehabilitación y de reintegración social de las personas con discapacidad, así como las reglas de cortesía para comunicarse o referirse a ellas.

“De haber estado en un paraíso rodeado de amigos –antes del accidente–, de repente me encontraba en un monasterio del silencio. No hablaba con nadie, porque aún no salía mi voz, pero lo peor era que nadie me hablaba, siendo que necesitaba mucho que algún compañero me dirigiera unas palabras para sentir que alguien me tomaba en cuenta”, narra con pesar Sergio, en uno de los 14 capítulos que conforman Voluntad sin límite.

El protagonista de la historia reitera lo importante que es que una persona con discapacidad no sea tratada como un objeto o un inútil, sino que se le fomente la autoestima y se le motive a realizar las actividades cotidianas por su propia cuenta. Explica que en su caso, al principio, desarrolló como mecanismo de defensa una agresividad hacia quienes lo veían con extrañeza o se burlaban de él, sin darse la oportunidad de comprender que era una cuestión de desconocimiento de su situación personal. Esto explica, en parte, la idea de difundir la vida de Sergio a través de este libro, editado en forma privada en diciembre de 2004.

Aquel que por 15 años no fue seleccionado para laborar formalmente en alguna empresa –debido a su dificultad para moverse y hablar– coordina desde el año 2000 el programa Congruencia de Cemex, que otras compañías y agrupaciones empresariales de Nuevo León, con operaciones a nivel nacional, han empezado a adoptar. Con este programa, la empresa cementera busca “promover un cambio cultural que amplíe los horizontes de reclutamiento y selección, para incorporar profesionistas con alguna discapacidad a su planta laboral, además de establecer oportunidades productivas que permitan el desarrollo de la diversidad mediante la producción y suministro de algunos productos de uso común de la empresa”.
Entre los principios de esta iniciativa están el reconocimiento de las capacidades de estas personas y su derecho a ser consideradas, de manera igualitaria, en los procesos de selección de personal de las empresas.

También persigue que, progresivamente, se lleven a cabo acciones que faciliten el libre desplazamiento del discapacitado por la vialidad y por los centros de trabajo, independientemente de su circunstancia física o sensorial. Precisamente para entrar a coordinar este programa, Sergio García pasó por un proceso de selección en el que compitió intelectualmente contra otros candidatos al puesto… y lo obtuvo.

Convencido de su causa y de la empresa que representa, hoy trabaja con empeño en la promoción de esta nueva cultura laboral, pues ha vivido en carne propia todas las dificultades originadas por su condición.

lunes, 4 de noviembre de 2024

Mi Pod Cast

 Hola espero estes bien

Te doy la vienbenida a mi primer Pod cast

Espero lo disfrutes y me sigas

Mi POd Cast

https://youtu.be/jFz0Qj8U_3s?si=yaw73H8E_whkqIa0

viernes, 30 de agosto de 2024

No todas las personas pueden acceder al derecho a la educación, especialmente quienes viven con alguna discapacidad. ¿Qué hace por esta comunidad?

 Una gran Iniciativa que seguramente deberemos poner en marcha en nuestro Mexico aunque tenemos ya avances importantes


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29 de agosto de 2024

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La mayoría de las personas con discapacidad intelectual no llegan a terminar la secundaria, pese a que, como cualquiera, tienen derecho a la educación en todos los niveles. 

Y es que aunque las políticas educativas han avanzado lentamente para apoyar el desarrollo académico de las pcd cognitiva, la realidad es que las estructuras de educación no resultan sostenible para la financiación, sostuvieron las especialistas Joanne Mampaso Desbrow y Rosa María Díaz Jiménez en un artículo para The Conversation.

Actualmente, en España solo el 1.6 por ciento del alumnado está compuesto por estudiantes con discapacidad intelectual. 

Hay algunas iniciativas que buscan luchar contra el desempleo juvenil de pcd -lo que atraviesa por la formación universitaria-, como el programa financiado por UNIDIVERSIDAD de la Fundación ONCE, donde desde 2017 se ofrecen títulos para estudiantes con discapacidad en más de 30 universidades españolas, tanto públicas como privadas.  

Promentor es otro ejemplo de programa que impulsa las acciones formativas de estudiantes con discapacidad intelectual, recordaron las especialistas en educación y servicios sociales.

Gracias a estos y otros programas, en los últimos ocho años más de dos mil estudiantes han estudiado en alguna universidad

En los cursos desarrollados para pcd intelectual se ofrece formación integral y el desarrollo de competencias sociolaborales para mejorar la empleabilidad.  “Los planes de estudio tienen en cuenta las necesidades de apoyo y de acceso de estos estudiantes, partiendo de una comprensión de sus procesos psicológicos para asegurar la accesibilidad cognitiva de los contenidos”, escribieron las autoras.

Los programas existentes se diseñan pensando en las fortalezas y necesidades de las personas, de manera que existe una planeación en materias funcionales, humanísticas, profesionales, profesionales y de desarrollo de competencias a las que se suman las actividades extracurriculares dentro del campus universitario. 

“Las universidades están adaptando sus políticas para ajustarse a los parámetros internacionales de sostenibilidad y en este sentido incorporan la inclusión como objetivo estratégico. Se trata de colaborar en el desarrollo de la sociedad, un desarrollo que debe ser inclusivo, equitativo y sostenible”, sostuvieron las expertas. 

Para ello, es necesario que la oferta educativa sea interesante para las pcd y que considere estudios sobre su vida independiente. 

En el camino también resulta básico considerar el papel de las universidades en consideración a su naturaleza de “baluarte de los derechos humanos” y en su definición como promotoras del “acceso a estudios universitarios de las personas con discapacidad intelectual”. 

Las especialistas apuntaron que todo lo anterior debe concretarse en una reforma legal que permita que los modelos educativos se materialicen a la realidad universitaria, comenzando por la inclusión y accesibilidad de los campus.

“Por otro lado, debemos trabajar en la accesibilidad tanto estructural como cognitiva del entorno y de las clases universitarias, así como en la sensibilización de la sociedad, incluyendo los futuros estudiantes universitarios”, continuó el texto.

Ello implica el cambio del modelo capacitista “y la creencia de que a la universidad deben llegar los más capaces”, concluyó el texto.